Era la noche del 27 de septiembre de 1955, cuando los habitantes de Chetumal se vieron envueltos por un terrible huracán de nombre “JANET”; quien no se basto con destruir esta ciudad sino también Xcalak, Calderitas, Mahahual, Subteniente López y otros puntos cercanos e intermedios. Esta terrible experiencia puedo comentar que aún está grabada en la memoria de sus habitantes, serán ya casi 54 años de lo ocurrido y mi madre aun la recuerda, me comenta que esa noche habían fuertes vientos, que el agua de la bahía de Chetumal misteriosamente se había alejado, lo cual nunca imaginaron que a su regreso, trajera tanta fuerza como para inundar una ciudad, este huracán dejo a su paso muchas muertes de adultos y niños. Se comenta que según los antiguos habitantes este huracán fue a consecuencia de la muerte de un obispo, los creyentes pensaban que tendrían que pagar por eso y le atribuyen este hecho a este terrible huracán que llegó con vientos de más de 280 km por hora, devastando en su totalidad a toda la ciudad.
Pero con la fuerza y entereza que nos caracteriza como Chetumaleños, salimos adelante……………. Desde ese día hasta hoy luchamos día a día por nuestro Quintana Roo.